“Comme un étrange appel”,
Expo. Nacional

Suiza, 2002

El espectáculo nocturno de « L’Arteplage de Neuchâtel » fue concebido como un espectáculo visual y sonoro en el cual cada uno de los visitantes tuvo una experiencia única.

Un sistema sonoro envolvió a los espectadores con seis bandas sonoras diferentes que sonaban al tiempo para acompañar la coreografía de agua, fuego y luz. 

Debido a que los espectadores se desplazaban alrededor del sitio del espectáculo , ellos percibían de manera distinta cada vez que la escena musical cambiaba. 

Cada nota fue inspirada por datos científicos extraídos de un fenómeno natural , tales como la marea de la antípoda de Neuchâtel, las estrellas o un temblor de tierra.